La candidata costarricense a dirigir las Naciones Unidas, Rebeca Grynspan, volvió a quedar al frente de las preferencias en un nuevo sondeo del Consejo de Seguridad, aunque la elección del próximo secretario general sigue sin destrabarse. Según informaciones preliminares, obtuvo 11 apoyos frente a cuatro rechazos en la séptima ronda, celebrada este viernes.
El ejercicio es un sondeo informal, no una votación formal. Los quince integrantes del Consejo expresan su preferencia sin que el resultado sea vinculante, y sirve para medir qué aspirantes tienen margen real. Para avanzar, un candidato necesita al menos nueve votos favorables y, sobre todo, que ninguno de los cinco miembros permanentes con derecho a veto se oponga. Esos cinco son Estados Unidos, China, Rusia, Francia y el Reino Unido.
Ahí está el nudo del asunto. Contar con once apoyos supera con holgura el umbral numérico, pero no resuelve el problema político: las grandes potencias no han alcanzado un consenso sobre quién debe suceder a António Guterres. De acuerdo con los reportes, los cuatro votos en contra de esta ronda no pueden atribuirse a países concretos, porque las papeletas no permiten identificarlos. Tampoco se ha precisado si alguno de esos rechazos corresponde a un miembro con poder de veto.
Grynspan, según la información disponible, es exvicepresidenta de Costa Rica y actualmente encabeza la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD). Entre sus competidores aparece el argentino Rafael Grossi, director general del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA). También se menciona a Lana Nusseibeh como aspirante, aunque su participación y las críticas que habría recibido no han sido confirmadas.
Para República Dominicana y el resto de la región, el desenlace tiene un interés particular. La ONU nunca ha tenido una mujer como secretaria general desde su fundación en 1945, y una candidata latinoamericana al frente de las preferencias reabre la discusión sobre la rotación regional en el cargo y el peso de América Latina en los organismos multilaterales.
Quedan varias preguntas abiertas. No se conoce con claridad cuántos candidatos siguen en carrera ni cómo se repartieron exactamente sus votos, y no ha habido comunicado oficial de la ONU o del Consejo de Seguridad que detalle el resultado. Tampoco está claro si la presión de las potencias cambiará en las próximas rondas. Mientras no haya una recomendación respaldada por los cinco miembros permanentes, el puesto seguirá sin heredero definido.
El hecho fue reportado por Infobae América.



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