Un grupo de suplidores de alimentos a las escuelas protestó este lunes frente al Congreso Nacional en contra de la aprobación del proyecto de ley de alimentación y nutrición escolar, una iniciativa que, entre otros aspectos, plantea que los alimentos que consuman los estudiantes deben ser cocinados en los propios planteles escolares.
Según los representantes de la Federación de Suplidores de Alimentos y Afines, las escuelas del país «no cuentan con las condiciones mínimas necesarias» para procesar los alimentos de forma higiénica y con los valores nutricionales adecuados, por lo que abogan por mantener el actual modelo en el que la comida es preparada en una cocina externa y luego trasladada a la escuela.
El proyecto de ley que rechazan los suplidores fue aprobado hace un mes en primera lectura en la Cámara de Diputados y, en su artículo 44, establece que las autoridades educativas deben procurar y proveer las instalaciones físicas y operativas que permitan que la elaboración de los alimentos para los estudiantes de los centros educativos se realice dentro de los planteles escolares.
En caso de que el centro educativo no cuente con un espacio para cocinar, el mismo artículo de la pieza dispone que las cocinas externas no deben estar a una distancia mayor de un kilómetro de distancia de la escuela.
El objetivo de esta disposición, según la propuesta legislativa, es asegurar un mejor control en el suministro y la calidad de los alimentos, así como reducir riesgos de contaminación.

