En el Foco Nacional. El gobierno de República Dominicana ordenó este jueves a nueve funcionarios de la Embajada de Cuba en Santo Domingo y a sus respectivas familias abandonar el país antes del próximo domingo 16 de agosto.
La decisión afecta en total a unas 21 personas, entre los nueve diplomáticos cubanos, sus esposas e hijos, según reveló el diario dominicano a un medio local.
Hasta el momento, la Cancillería dominicana no había explicado públicamente las razones de la medida. El citado medio señaló que se esperaba un comunicado oficial en las próximas horas que pudiera esclarecer los motivos del ultimátum.
La orden llega en medio de un visible enfriamiento de las relaciones entre Santo Domingo y La Habana, marcado durante los últimos meses por decisiones y pronunciamientos del gobierno del presidente Luis Abinader que evidencian un cambio de postura hacia el régimen cubano.
En mayo de este año, Abinader afirmó que Cuba «obviamente no es un Estado democrático». Dos meses después, República Dominicana se abstuvo en la votación de Naciones Unidas sobre el embargo estadounidense a Cuba, que terminó con 136 votos a favor de la resolución contra las sanciones, nueve en contra y 30 abstenciones.
Las señales de distanciamiento habían comenzado antes. En octubre de 2025, Santo Domingo excluyó al régimen cubano, junto con Nicaragua y Venezuela, de la X Cumbre de las Américas, que estaba prevista inicialmente en Punta Cana. Las autoridades dominicanas argumentaron entonces que la decisión buscaba favorecer «el desarrollo del foro». El encuentro fue posteriormente suspendido y reprogramado para 2026.
La salida forzada de los nueve funcionarios y sus familias supone ahora un nuevo episodio en unas relaciones diplomáticas con más de un siglo de historia.
Cuba y República Dominicana establecieron vínculos diplomáticos en 1902, aunque estos quedaron interrumpidos durante la dictadura de Rafael Leónidas Trujillo, en medio de sus enfrentamientos con Fidel Castro. Las relaciones fueron restablecidas definitivamente en 1998.
Hasta ahora, el propio Ministerio de Relaciones Exteriores dominicano las describía como relaciones «cimentadas en profundos lazos históricos, culturales y de solidaridad».
La decisión de Santo Domingo ocurre, además, en un contexto de creciente aislamiento diplomático de La Habana en varios países de la región durante 2026.
En marzo, Ecuador expulsó a todo el personal de la misión diplomática cubana en Quito y concedió un plazo de 48 horas para abandonar el país. La Habana respondió con el cierre de su embajada en la capital ecuatoriana.

