Mientras la misión internacional liderada por Kenia se repliega de Haití, en República Dominicana crece el debate sobre cómo proteger la frontera y la soberanía. Una columna de opinión publicada este sábado plantea que el país debe prepararse para una crisis vecina que no tiene fecha de cierre, y propone medidas concretas. Son opiniones del autor del texto, no decisiones del Gobierno.
Los datos de contexto ayudan a medir el escenario. La misión llegó a Haití en junio de 2024 para apoyar a la Policía haitiana. En marzo de 2026 comenzó la retirada de los policías kenianos, con salida prevista hasta el 15 de abril, y ese mismo mes regresaron a Kenia 215 agentes que habían participado en el despliegue. Douglas Kanja, inspector general de la Policía de Kenia, figura entre los mencionados en torno a ese contingente.
La seguridad sobre el terreno sigue siendo frágil. En octubre de 2026, pandillas haitianas emboscaron a misiones internacionales, y cuatro militares salvadoreños seguían desaparecidos el 19 de octubre. Todavía no está claro cuál será el papel de la nueva fuerza respaldada por la Organización de las Naciones Unidas ni cuándo se completará la transición.
Para el lector dominicano, el tema tiene efectos directos en los servicios públicos. En 2024 se registraron 32,967 nacimientos de madres haitianas en hospitales públicos del país, una cifra que alimenta la discusión sobre la presión que la crisis vecina ejerce sobre la red de salud.
La columna sostiene que la respuesta dominicana debe combinar control fronterizo con desarrollo de las provincias limítrofes. Entre sus propuestas aparece apoyarse en la Ley 12-21 y crear un sistema de trabajo transfronterizo con cruces diarios. Es una recomendación del autor: no existe una medida oficial en ese sentido, y el contenido de la ley en materia de incentivos para zonas fronterizas no ha sido verificado en detalle.
El texto también maneja estimaciones sobre la población haitiana residente en territorio dominicano y sobre la población de Haití, además de referencias históricas y turísticas, que no han sido confirmadas con fuentes oficiales. Por eso conviene leerlas como parte del argumento de opinión y no como datos establecidos.
Queda por ver si el repliegue de la fuerza liderada por Kenia se traduce en un vacío de seguridad o si la nueva misión de la ONU logra cubrirlo a tiempo. De esa respuesta dependerá en buena medida el tamaño de la presión que enfrente la frontera dominicana en los próximos meses.
El hecho también fue reportado por Al Momento, Listín Diario y Diario Libre / N Digital (n.com.do).

