El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, emitió mensajes contradictorios este lunes sobre el rumbo del conflicto con Irán, al asegurar que no tiene prisa por alcanzar un acuerdo, pero al mismo tiempo expresar confianza en que pronto se reanuden las negociaciones.
A pocos días de que expire el alto el fuego de 14 días, previsto para este miércoles, Trump alternó entre el optimismo y la advertencia. Señaló que podrían lograrse avances diplomáticos en el corto plazo, aunque advirtió que “muchas bombas empezarán a estallar” si no se alcanza un acuerdo.
El mandatario indicó que mantiene la intención de enviar a su equipo negociador, encabezado por el vicepresidente JD Vance, a Islamabad para una segunda ronda de conversaciones. Sin embargo, Irán ha reiterado que no participará mientras Washington no reduzca sus exigencias.
Desde Teherán, el presidente del Parlamento y principal negociador iraní, Mohammed Bagher Qalibaf, afirmó que Estados Unidos busca la rendición de su país y aseguró que Irán está preparado para responder. “No aceptamos negociaciones bajo la sombra de amenazas”, escribió en la red social X.
Trump, por su parte, insistió en que no siente presión para poner fin al conflicto. “No estoy bajo ninguna presión en absoluto, aunque todo sucederá relativamente rápido”, afirmó en su plataforma Truth Social. También consideró “altamente improbable” extender el alto el fuego.
Escalada y tensiones en el estrecho de Ormuz
Las tensiones aumentaron tras la incautación por parte de Estados Unidos de un buque con bandera iraní que, según Washington, intentaba evadir el bloqueo a puertos iraníes. Irán respondió restringiendo el tráfico en el estrecho de Ormuz y disparando contra embarcaciones, en una acción que eleva el riesgo sobre una ruta clave para el comercio mundial de petróleo.
El ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Abbas Aragchi, calificó las acciones estadounidenses como “incompatibles con la diplomacia”, sin ofrecer detalles sobre los próximos pasos de su país.
Las diferencias entre ambas naciones persisten en temas clave como el programa nuclear iraní, sus alianzas regionales y el control del estrecho.
Presión interna y señales al mercado
En el plano interno, Trump criticó a sectores políticos en Estados Unidos que le piden acelerar un acuerdo. “¿Qué tan malo es negociar cuando tienes a la otra parte en una posición débil?”, cuestionó en declaraciones al New York Post.
Al mismo tiempo, buscó enviar señales de calma a los mercados tras la reciente volatilidad. Incluso discrepó públicamente con su secretario de Energía, al afirmar que los precios de la gasolina podrían bajar rápidamente si se logra un acuerdo con Irán.
Otros focos de tensión en la región
En paralelo, se prevé la reanudación de conversaciones diplomáticas entre Israel y Líbano este jueves en Washington, en medio de un frágil alto el fuego en ese frente.
Los enfrentamientos entre Israel y Hezbollah han dejado más de 2,000 muertos en Líbano, mientras continúan incidentes aislados pese a la tregua, lo que mantiene la inestabilidad en la región.
El panorama general sigue marcado por la incertidumbre, con múltiples frentes abiertos y un equilibrio frágil entre la vía diplomática y la escalada militar.

