Un estremecedor caso ha sacudido a la sociedad dominicana. Pennsylvania Mercedes Jiménez Valdez, de 36 años, fue hallada muerta junto a sus tres hijos menores de edad —dos varones y una niña de 11, 9 y 7 años— en su residencia del Ensanche Isabelita, en Santo Domingo Este.
La Policía Nacional confirmó este lunes que la mujer habría suministrado una sustancia tóxica a sus hijos a través de un jugo, antes de ingerirla ella misma, en lo que se presume fue un acto premeditado.
En la vivienda se encontró un manuscrito, presuntamente redactado por la madre, donde pide perdón y explica algunas situaciones personales. El documento está bajo análisis de la Policía Científica, que investiga su autenticidad.
“Esto pudo evitarse”: señales de alarma que fueron ignoradas
Vecinos en Isabelita y familiares afirman que la mujer había manifestado conductas violentas y agresivas desde hacía meses. Aseguran que, de haber recibido ayuda profesional oportuna, esta tragedia podría haberse evitado. El caso ha reavivado el debate nacional sobre la salud mental, el acceso a atención psicológica y la prevención de tragedias familiares.
El vocero de la Policía, coronel Diego Pesqueira, pidió prudencia y respeto por el proceso investigativo y las víctimas. La institución calificó el hecho como «muy delicado» y aseguró que ha generado consternación institucional y social. Los cuerpos fueron trasladados al Instituto Nacional de Ciencias Forenses (INACIF) para la autopsia correspondiente.
El esposo de la mujer, Óscar José Cabrera, fue quien encontró a sus hijos dormidos —ya sin vida— y luego a su esposa tendida en el suelo. Según relató un familiar, la mujer mostraba celos extremos y había limitado la comunicación de su esposo con otros parientes.
“Él también pudo haber sido víctima”, dijo su hermano.



Leave feedback about this