La actividad agropecuaria dominicana se contrajo 2,7 % en septiembre de 2026 frente al mismo mes del año anterior, una caída que el Ministerio de Agricultura atribuyó a la falta de lluvias y a las condiciones climáticas. El dato figura en los resultados sectoriales del Indicador Mensual de Actividad Económica (IMAE).
A pesar del retroceso del mes, el sector acumula un crecimiento de 1,4 % entre enero y septiembre. El balance del año sigue en positivo, pero la cifra de septiembre muestra cómo el déficit de precipitaciones ya llegó a las estadísticas oficiales de producción.
Manuel González Tejera, asesor técnico del Ministerio de Agricultura, explicó que la escasez de lluvias entre mayo y septiembre derivó en la contracción del sector. El análisis hidrometeorológico, elaborado con datos de 88 estaciones del país, describe un cambio claro: abril tuvo lluvias por encima de lo habitual y desde mayo los registros pasaron a ser deficitarios.
Los números mes a mes lo ilustran. En mayo cayeron 81,4 milímetros frente a 171,3 normales, un déficit de 52,5 %. En junio se registraron 52,3 milímetros, cuando el promedio es de 111,8. En agosto se acumularon 67,5 milímetros, 51,3 % menos que el promedio, y en septiembre fueron 91 milímetros frente a 154,4 habituales, con un déficit de 41,1 %.
El impacto pesa más por la estructura del campo dominicano. Según el análisis, el 73,5 % de la superficie sembrada corresponde a agricultura de secano, es decir, la que depende directamente de la lluvia y no de sistemas de riego. Cuando las precipitaciones fallan durante varios meses seguidos, la cosecha lo resiente sin margen de compensación.
Los efectos de la sequía ya se venían reportando desde agosto y septiembre en cultivos como plátano, piña, aguacate y mango, y también en el ganado, con pérdidas declaradas por los propios productores. El Ministerio de Agricultura había elaborado desde abril un Plan de Contingencia frente a la Sequía 2026.
En octubre hubo nuevas lluvias, pero los registros hasta el día 25 mantenían un déficit acumulado para el período agosto-octubre. Eso indica que el alivio, por ahora, no ha cerrado la brecha respecto a lo normal para la temporada.
Quedan varias preguntas abiertas. No se ha divulgado una cifra en pesos de las pérdidas del sector en septiembre ni un desglose de la caída por rubro o cultivo, datos que permitirían medir qué productores resultaron más golpeados. Tampoco se conoce todavía cuánto influirán las lluvias de octubre en la producción de los próximos meses, un dato que mostrarán los próximos resultados del IMAE.
El hecho también fue reportado por Infobae América y El Dinero.



Leave feedback about this