El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, exigió a las pandillas haitianas que liberen con vida y sin daño a cuatro militares salvadoreños desaparecidos desde el 18 de octubre, y advirtió que su país puede acabar con esos grupos como dice haberlo hecho dentro de sus fronteras. El caso toca de cerca a República Dominicana: el presidente Luis Abinader confirmó el 24 de octubre una conversación con Bukele sobre colaboración logística y de inteligencia contra las bandas criminales en Haití.
Los cuatro técnicos militares formaban parte de la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF), la misión autorizada por el Consejo de Seguridad de la ONU en octubre de 2025. Según los reportes, fueron atacados por hombres armados en el barrio de Santo, en Croix-des-Bouquets, al norte de Puerto Príncipe, cuando regresaban de comprar comida en un mercado. El ataque ocurrió en un vehículo blindado y, tras el hecho, los cuatro salvadoreños desaparecieron.
El miércoles 21 de octubre, Bukele publicó en X un mensaje dirigido a los jefes de las pandillas. Aseguró que había lanzado una operación militar para rescatar a los desaparecidos y escribió: «Ya hemos terminado con las pandillas en El Salvador, y podemos terminar con las de ustedes también». El 23 de octubre se reportó que el gobierno salvadoreño envió a Haití un contingente de 100 soldados de fuerzas especiales para la búsqueda. La GSF confirmó que el personal salvadoreño apoyará las labores en la zona de Plaine du Cul-de-Sac, a las afueras de la capital haitiana.
Mientras tanto, en la zona aparecieron restos humanos. Bukele negó que correspondan a sus hombres y señaló que entre ellos había un menor de edad y una persona de estatura mayor. La GSF, en un comunicado, dijo no estar en condiciones de confirmar que los restos pertenezcan al personal desaparecido. Bukele sostiene además que los cuatro son técnicos de aviación de la misión y no combatientes.
Para el lector dominicano, el episodio no es lejano. Haití comparte la isla con República Dominicana, y las pandillas controlan buena parte de Puerto Príncipe, a pocas horas de la frontera. La llamada que Abinader confirmó vincula a Santo Domingo con la estrategia regional frente a esos grupos, aunque el contenido exacto de la cooperación logística y de inteligencia no ha sido detallado.
Quedan varias preguntas abiertas. No hay confirmación oficial de la muerte de los cuatro salvadoreños, que siguen desaparecidos. Tampoco se sabe qué grupo armado los tiene, porque ni el gobierno haitiano ni Bukele han señalado a una pandilla específica. Se desconoce el alcance real de la operación militar salvadoreña y cuántos efectivos hay en el terreno más allá de los 100 soldados de fuerzas especiales reportados. La identidad de los restos encontrados sigue sin esclarecerse, con la versión de Bukele por un lado y la cautela de la GSF por otro.
El hecho también fue reportado por Infobae América, Excélsior y Semana.



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